Señorío de Molina de Aragón (a 45km de las casas)

Esta ruta que nos lleva por el nordeste de la provincia, territorio limítrofe con Aragón, de intensa y movida historia fronteriza y bellos paisajes naturales. Lo podríamos considerar como un territorio independiente dentro de la provincia, teniendo sus límites muy definidos ya desde el s. XV.

Es una homogénea paramera que alcanza sus máximas cotas en los montes Aragoncillo y la Sierra de Caldereros. Descubriremos algunas muestras del románico rural y ascenderemos a sus castillos roqueros.

Comenzamos esta ruta en la importante ciudad de Molina de Aragón, situada en el nordeste de Guadalajara, de intensa historia fronteriza y bellos entornos naturales, cabecera de una comarca forestal y pastoril y capital del Señorío de Molina. Seguimos nuestro viaje por Campillo de Dueñas, en cuyo término, tras discurrir por un carril de tierra unos cinco kilómetros encontramos el castillo de Zafra. Desde Campillo de Dueñas nos dirigimos a Embid, villa situada en un pequeño cerro. Nos dirigimos al cruce de Cillas y tras recorrer unos 20 kms. llegamos a la villa de Milmarcos, uno de los conjuntos más interesantes de arquitectura molinesa y ahora tomamos la CM-2107 hacia el cruce de Labros. Nos disponemos a recorrer el Valle del Mesa, interesantísimo rincón de la provincia de Guadalajara, un espacio natural de gran interés para los amantes de las actividades relacionadas con la naturaleza. En Mochales tomaremos contacto con el río y con la hoz que continuará hacia Villel de Mesa.

Estamos en el extremo más septentrional de la provincia cuando llegamos a Villel de Mesa, cuyo mayor atractivo es su castillo roquero del s. XIV, con torres en los extremos.

Nos encaminamos hacia la N-211 para visitar Selas que tiene unas bien cuidadas calles, con amplia plaza en la parte baja, y otra más reducida frente a la iglesia. Seguimos dirección a Molina, para detenernos ahora en Rillo de Gallo. Cerca del pueblo, aguas arriba del arroyo Viejo, se encuentran los restos, ya mínimos, de un castro celtíbero en el que aparecieron cerámicas y objetos metálicos que probaban su habitación y uso durante varios siglos antes de Jesucristo, y algunos después.

Un kilómetro después de Rillo de Gallo nos desviamos a la derecha para conocer Corduente y Ventosa, en la vega del río Gallo, cuyo curso de agua penetra en las profundidades de la Hoz y donde podemos contemplar el hermoso Santuario de Nuestra Señora la Virgen de la Hoz, enclavado en un espectacular barranco labrado a lo largo de los tiempos por el río. El lugar constituye el referente espiritual de toda la comarca y es uno de los parajes más atractivos de toda la Provincia.